Superar el miedo a la oscuridad en Navidad

Superar el miedo a la oscuridad en Navidad

4 trucos para que los peques superen el miedo a la oscuridad

Según los expertos, el miedo a la oscuridad es un miedo evolutivo. Suele ser una etapa normal en el crecimiento de los niños y es algo bastante común. Pero aun así, se debe intentar ayudar a que el niño pierda ese miedo, para que pueda descansar por las noches sin preocupaciones y el miedo no derive en una fobia grave.

Un estudio de la Universidad de Murcia y la Universidad Miguel Hernández, concluye que el miedo a la oscuridad puede aparecer entre los 18 meses de edad y extenderse hasta los 8-9 años. 3 de cada 5 niños suelen experimentar este miedo, por lo que es totalmente normal, pero los padres pueden ayudar a que sea más leve y que desaparezca en el menor tiempo posible.

Estas fechas son perfectas para ayudar a nuestros pequeños a superar estos miedos, con la magia y fantasía que rodea las Navidades. Aprovechar estas fechas para iluminar un poquito la habitación, contar cuentos o historias navideñas, decorar el hogar... En general, de lo que se trata, es de modificar un poquito el ambiente, que lo relacionen a algo positivo y así ayudarles a superar el miedo de la manera más natural posible. 

¿Qué podemos hacer? 

1. Dejar alguna luz encendida

Dejar una tenue luz encendida es una ayuda para que los pequeños no sientan que están en total oscuridad, aunque esta tiene que ser muy floja para que casi no ilumine. Hay apliques que se enchufan en la pared o lamparitas con muy poca luz, proyectores y lamparitas especiales para niños con miedo a la oscuridad.

Si el pequeño se despierta en medio de la noche llorando, los padres no deberían ir a la habitación y encender la luz, deben calmar al niño en la oscuridad para que se acostumbre y vea que no da miedo, que no pasa nada.

2. Tener rutinas relajantes con los niños

Un baño calentito, un pijama suave, un cuento o una nana y un biberón  o un vasito de leche ayudarán al pequeño a irse a la cama tranquilos y somnolientos, lo que hará que no piensen en la oscuridad y descansen tranquilos. Seguir una rutina cada noche es importante ya que lo asociarán con el descanso  y será más fácil que concilien el sueño.

Otros niños se sienten seguros durmiendo con un peluche o una mantita suave, les hace sentir protegidos y acompañados. En este caso hay que tener cuidado de que el peluche no tenga ningún objeto peligroso para el pequeño con el que se pueda atragantar, como un botón o accesorio que se pueda soltar.

3. Generar seguridad en el pequeño

Es muy típico que los niños tengan miedo de que pueda haber algo o alguien debajo de la cama, detrás de la puerta, dentro del armario o en algún rincón oscuro. Por eso, lo recomendable es revisar esos sitios con el niño, para que vea que no hay nada allí, y se sienta seguro y confiado. Es una acción que podemos hacer por las noches para que se sienta tranquilo, pero no hacerlo como si se tratara de una inspección, si no como parte de un juego o haciendo como que buscamos algo. De esta manera, quedará asociado como algo positivo, en lugar de una inspección para buscar algo malo. 

4. Jugar a juegos para superar el miedo

Jugar a actividades que incluyan tener los ojos vendados es bueno para ayudar a vencer el miedo a la oscuridad. La gallinita ciega, romper una piñata, jugar a poner la cola al burro… son juegos que implican oscuridad para el niño con un refuerzo positivo.

También jugar a juegos en semioscuridad puede ser beneficioso, o leer cuentos, contar historias… hacer que el pequeño no se sienta amenazado ni asustado con poca luz ayudará a quitarle el miedo.

En resumen, el miedo a la oscuridad es un miedo que poco a poco debería ir desapareciendo y con la ayuda de los padres, conseguiremos que vaya disminuyendo. Es una etapa normal en una gran parte de los niños y no es nada para preocuparse. Recordar que, estas fechas tan especiales son un gran aliado para ayudar a vuestros peques. ¡Aprovecharlas!