Mi bebé no duerme toda la noche
El sueño del bebé es una de las mayores preocupaciones de los padres, en especial cuando se trata de bebés inquietos o cuando están en momentos determinados de la infancia como las regresiones, hitos de desarrollo vinculados a edades concretas. A todos nos preocupa que nuestro bebé descanse adecuadamente y también hacerlo nosotros, ya que los primeros 24 meses de vida de los niños pueden ser muy duros para las mamás y papás.
¿Cuáles son los motivos más frecuentes para entender por qué un bebé puede tener problemas para dormir toda la noche del tirón?
No hay una causa única, ya que hay varios motivos: la edad, las regresiones, cómo duerme durante el bebé durante el día, el ambiente a la hora de acostarse y la existencia o falta de hábitos o rutinas.
No es lo mismo un bebé de hasta 4 meses, que todavía no tiene establecidos los ritmos circadianos y no sabe distinguir el día de la noche, que un bebé de seis meses o de un año. Incluso podría ser posible que de un día para otro un bebé que duerme bien, pase a tener despertares, vinculados a hitos desarrollo concretos, como empezar a gatear, a andar o los “terribles dos años”. En esta situación, normalmente pasa con el tiempo y simplemente, tenemos que seguir acompañándole, como hacíamos hasta el momento y tener especial cuidado con las rutinas y el resto de factores.
Hay otras ocasiones en las que el problema viene vinculado a que el bebé no duerme durante el día las siestas que debiera o durante el tiempo adecuado. Antiguamente se creía que cuanto más cansado llegara el niño a la noche, mejor y esto está demostrado que no es cierto. La duración y el número de siestas diurnas necesarias variará en función de la edad del niño y es lo que se conoce como ventanas de sueño.
Otro tema muy importante son las rutinas del sueño, el que cada día respetemos el mismo horario y las mismas acciones y las desarrollemos en un ambiente relajado, que le incite al sueño.
En ocasiones, si el bebé llega demasiado cansado a la noche o no se ha respetado su rutina, puede ser que nos encontremos con que está muy alterado y nervioso. En esos casos en los que nada lo calma, lo mejor es ayudarle a romper ese momento de nerviosismo y agitación distrayéndole, hasta que se le pase y podamos volver a la rutina de sueño.
¿Cuál sería el ambiente perfecto para que un bebé duerma profundamente?
Es importante que el bebé se sienta cómodo y relajado, con la temperatura de la habitación ni demasiado fría ni demasiado caliente (entre 19 y 22 grados), en silencio y oscuridad.
El ambiente sonoro
No siempre es posible que ese silencio sea absoluto y más, por ejemplo, durante las siestas diurnas, donde los vecinos o el sonido de la calle pueden dificultar su sueño. En estas circunstancias, se recomienda la utilización de ruido blanco.
Técnicamente, el ruido blanco es un sonido que posee la misma densidad espectral de potencia a lo largo de toda la banda de frecuencias. Precisamente, al igual que la luz blanca, deriva su nombre de contener todas las frecuencias, pero en este caso de sonido. El sonido de un secador o el del extractor de la cocina son ejemplos cotidianos y en ocasiones son utilizados por los padres para ayudar a dormir a sus bebés, ya que no sólo amortiguan el resto de sonidos, si no que estimulan la relajación y el sueño.
Esto se debe a que el ruido blanco hace que el nivel del umbral auditivo alcance su velocidad máxima por lo que los estímulos auditivos más intensos son menos capaces de activar la corteza cerebral durante el sueño, favoreciendo alcanzar las etapas más profundas de manera más rápida.
Dentro de la gama de relajación de Miniland, encontrarás nuestro
Natural Sleeper, un dispositivo que combina emisión de ruido blanco, luz de compañía y aromaterapia, para estimular la relajación de los más pequeños de la casa.
Su sonido relajante y natural está especialmente diseñado para calmar al bebé, induciendo a un sueño profundo. Además, al tratarse de ruido blanco, ayuda a enmascarar cualquier sonido de ambiente que pueda despertar al más pequeño.
La iluminación
La mejor forma para dormir profundamente es en la oscuridad, ya que el cerebro del bebé, si ya tiene establecidos los ritmos circadianos (normalmente a partir de los 4 meses) generará melatonina. No obstante, en la rutina del sueño, podemos realizar determinadas acciones como leer un cuento o cantar una canción con una luz tenue, para que el bebé vaya identificando que ha llegado el momento de dormir.
El
Natural sleeper también cuenta con suaves luces de colores, que pueden ser fijas o variables y con una función de auto apagado al cabo de uno hora, en este caso.
No obstante, hay que tener en cuenta que podemos apoyarnos en estas herramientas para ese clima de relajación antes del sueño, ya que, en el momento de dormir, se recomienda oscuridad.
¿Cómo conseguir que el bebé duerma toda la noche del tirón?
En resumen, no existen fórmulas mágicas, pero podemos recomendar una serie de pautas que ayudarán a que aprenda a dormir solito y por sí mismo, para volver a dormirse en caso de que se despierte a mitad de la noche:
- Ten en cuenta la edad, ya que antes de los cuatro meses no tendrá establecidos los ritmos.
- Respeta las ventanas de sueño. En función de cada momento de su desarrollo, las siestas diurnas deberán ser diferentes, hasta sólo necesitar una siesta al día.
- Crea un ambiente perfecto para dormir, con el nivel de intensidad y sonido adecuados. En caso de no poder controlar el ruido, apóyate en el ruido blanco.
- Establece una rutina de sueño en la que el bebé pueda saber que se aproxima el momento de ir a dormir.
- Sé constante en todo lo anterior.